domingo, 12 de noviembre de 2017



"El Señor siempre nos perdona y nos acompaña. Es cuestión nuestra dejarnos perdonar y acompañar".

Papa Francisco

jueves, 2 de noviembre de 2017

Las almas de los justos están en la mano de Dios y no les alcanzará tormento alguno. (Sab 3,1-9)

La confianza en la resurrección permite comprender que la comunión entre los creyentes no se interrumpe con la muerte.





Con sencillez del corazón, podemos pedir a los que amamos y que nos han precedido en la vida eterna: «Reza por mí, reza conmigo.»

martes, 24 de octubre de 2017


AL FINAL (Lilly Goodman)

Yo he visto el dolor acercarse a mí
Causarme heridas, golpearme así
Y hasta llegue a preguntarme:
¿donde estabas Tú?
He hecho preguntas en mi aflicción
Buscando respuestas sin contestación
Y hasta dudé por instantes, de tu compasión.

Y aprendí, que en la vida todo tiene un sentido.
Y descubrí que todo obra para bien.

Y que al final será
Mucho mejor lo que vendrá:
¡Es parte de un propósito!
Y todo bien saldrá.
Siempre has estado aquí.
Tu palabra no ha fallado.
Y nunca me has dejado.
Descansa mi confianza sobre ti.

Yo he estado entre la espada y la pared,
Rodeada de insomnios sin saber que hacer,
Pidiendo a gritos, tu intervención.
A veces me hablaste de una vez.
En otras tu silencio solo escuché
Que interesante, tu forma de responder

Y aprendí que lo que pasa bajo el cielo
Conoces Tú, que todo tiene una razón

Y que al final será
Mucho mejor lo que vendrá
Es parte de un propósito
Y todo bien saldrá
Siempre has estado aquí
Tu palabra no ha fallado
Y nunca me has dejado
Descansa mi confianza sobre ti

Oh

Y que al final será
Mucho mejor lo que vendrá
Es parte de un propósito
Y todo bien saldrá
Siempre has estado aquí
Tu palabra no ha fallado
Y nunca me has dejado
Descansa mi confianza, sobre ti.

Espero, como dice la canción, que podáis descubrir que
AL FINAL SERÁ MUCHO MEJOR LO QUE VENDRÁ...
Porque ÉL nunca nos deja de la mano.
Os dejo el enlace a la canción y la letra que merece la pena meditarla y orarla

https://www.youtube.com/watch?v=sesss3X4a1w

martes, 2 de mayo de 2017

"La alegría pascual en el compromiso del amor del bautizado" retiro de Proyecto Raquel

El pasado sábado 29 de abril, en el Monasterio de Ntra. Sra. de la Piedad de Torredonjimeno, se celebró el retiro de Pascua de Proyecto Raquel, en el que acogedores, consejeros e intercesores tuvimos una jornada para poner el corazón en el calor del Señor Resucitado y en el calor de los hermanos, dirigidos por el sacerdote diocesano,  D. Andrés Segura, en un día de reflexión, meditación y convivencia bajo el lema “La alegría pascual en el compromiso del amor del bautizado”.



A la luz del pasaje evangélico de los discípulos de Emaús fuimos recorriendo, también nosotros, el camino que nos ha de acercar a vivir una “espiritualidad pascual”, en la que la Fe nos debe llevar al encuentro con el Señor,  cuyo amor, desde el acontecimiento definitivo de la Resurrección, debe impulsarnos a vivir ese misterio pascual en nuestras vidas.



Cada uno desde su vocación y desde su ministerio específico, no debemos ver el paso por la cruz como un elemento de martirio sino como la llave de la Redención y la Salvación, que nos empuja a no quedarnos en la cruz sino a vivir un proyecto de vida que nos permita llevar el amor de Dios en este mundo, especialmente para aquellos hermanos heridos, desesperanzados, agobiados … cómo no,  los padres y madres heridos por el aborto procurado y a los que los miembros del Proyecto Raquel queremos hacerles llegar la Misericordia de Dios y el mensaje de esperanza que la Resurrección supone.


La Madres Dominicas nos acogieron con todo el cariño, uniéndose a nosotros en la exposición del Santísimo y en la Eucaristía, regalándonos al final de la misma una pequeña gran sorpresa; el poder besar la reliquia de Santa Catalina de Siena, cuya festividad se celebraba: perteneciente a la tercera orden de Santo Domingo, doctora de la Iglesia y copatrona de Europa, reliquia llegada en fechas recientes al Monasterio. Bajo su protección y la de La Virgen, en su advocación de Nuestra Señora de la Cabeza, nos encomendamos para seguir siendo la respuesta de la Iglesia al drama del aborto.